El drenaje linfático manual es uno de los gestos más respetuosos y eficaces para cuidar la
piel del rostro, el cuello y el escote. Realizado como automasaje, se convierte en un ritual
personal que acompaña a la piel con suavidad, constancia y conciencia.
No se trata de presionar ni de trabajar el músculo, sino de favorecer el movimiento natural
de la linfa mediante gestos lentos y delicados.
¿Qué es el drenaje linfático facial?
El sistema linfático es el encargado de eliminar desechos y mantener el equilibrio de los
tejidos. En el rostro, cuello y escote puede ralentizarse por estrés, falta de descanso o
retención de líquidos.
El drenaje linfático manual facial utiliza movimientos suaves y rítmicos para estimular este
sistema sin agredir la piel.
Beneficios del automasaje linfático
- Sensación de descongestión y ligereza
- Mejora del aspecto cansado
- Piel más luminosa y uniforme
- Piel más luminosa y uniforme
- Relajación de tensiones
- Potenciación de la eficacia de los productos aplicados
Cuándo realizar el drenaje linfático
El automasaje linfático puede realizarse tanto por la mañana como por la noche:
Por la mañana, ayuda a descongestionar y despertar la piel.
Por la noche, favorece la relajación y acompaña los procesos de regeneración.
Preparar la piel antes del automasaje
Antes de comenzar, la piel debe estar limpia y ligeramente hidratada. Aplicar un sérum
ligero como LUMI facilita el deslizamiento y prepara la piel. Después del masaje, una crema
envolvente como VELLE ayuda a sellar el ritual y prolongar el confort.
Automasaje linfático paso a paso
Escote: comenzar siempre por el escote, con movimientos suaves y ascendentes hacia el
centro del pecho y clavículas.
Cuello: trabajar desde la base del cuello hacia arriba con pases lentos, dirigiendo el
movimiento hacia las clavículas.
Rostro: trabajar del centro hacia el exterior, con presión mínima. La piel no debe
enrojecerse.
Una recomendación profesional
El ritmo es más importante que la fuerza. Cuanto más lento y consciente sea el gesto, más
eficaz resultará.
Si la piel está sensibilizada o reactiva, es preferible espaciar el automasaje.
Cierre
El drenaje linfático manual realizado como automasaje es una forma de acompañar a la piel
con respeto y constancia.
Rostro, cuello y escote forman un mismo sistema. Cuidarlos de forma coherente es una
inversión a largo plazo en la calidad de la piel.
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